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À partir de 49,99 €
De todas las preguntas que nos llegan al mostrador de Albox sobre climatización, la número uno no es «¿qué marca es mejor?». Es «¿cuántas frigorías necesito?». Y es la pregunta correcta, porque acertar con la potencia condiciona más el resultado que la marca, el WiFi o cualquier extra del folleto.
Un equipo pequeño para la habitación va a estar trabajando al 100% todo el día sin llegar a la temperatura, gastando más y desgastándose antes. Un equipo demasiado grande enfría de golpe, se para, arranca otra vez, y en un inverter eso significa perder justo la ventaja por la que has pagado: el consumo bajo en régimen estable. Ni corto ni pasado.
Aquí te contamos cómo hacemos el cálculo nosotros —que no siempre coincide con las tablas genéricas de internet, porque aquí no estamos en Bilbao—, qué modelos concretos tenemos ahora mismo en tienda para cada rango, y las cosas que casi nadie te dice antes de comprar: la normativa de gases que cambia en 2027, la diferencia real entre un split y un portátil, y por qué septiembre es probablemente el mejor mes del año para instalar.
Antes de nada, quitemos de en medio la confusión de unidades. En las fichas verás tres números distintos que miden exactamente lo mismo: la capacidad de refrigeración del equipo.
Traducido a las equivalencias que de verdad vas a ver en la etiqueta:
Fíjate en que los modelos «de 9.000» son todos prácticamente iguales en potencia, vengan de la marca que vengan. Lo que cambia entre uno y otro no es la capacidad, sino la eficiencia, el nivel de ruido, la calidad del compresor y el servicio postventa. Por eso comparar solo el número de frigorías entre dos equipos del mismo escalón no sirve de nada.
La regla que circula por internet es «100 frigorías por metro cuadrado». No está mal como punto de partida, pero está calculada para una vivienda media española con una orientación media y un verano medio. En el Valle del Almanzora, en Los Vélez o en el Levante Almeriense, con techos altos en casas antiguas, fachadas a poniente que reciben sol de plano hasta las nueve de la tarde y cuarenta grados a la sombra en julio, esa cifra se queda corta con frecuencia.
Nuestra regla de tendero, después de muchos años instalando por la comarca:
Un dormitorio de 15 m² bien orientado sale con 1.500–1.800 frigorías; como el escalón comercial más pequeño es el de 2.250, ese es el que te toca. Un salón de 30 m² a poniente pide 3.900–4.500 frigorías, es decir, el escalón de 4.500 y no el de 3.000, aunque las tablas genéricas te dirían lo contrario.
Cuando alguien nos da solo los metros cuadrados, siempre preguntamos cinco cosas más. Son las que de verdad mueven el resultado:
Es el escalón más vendido, y con diferencia. Sirve para dormitorios, despachos, habitaciones de invitados y salones muy pequeños. Ojo: es también donde más importa el nivel de ruido, porque vas a dormir debajo.
En este rango tenemos el Orbegozo FDI95 de 2.250 frigorías por 275 €, que es la opción de entrada más ajustada con inverter y WiFi; el TCL Elite S09F4S1 de 2.200 frigorías por 309 €, con A++ en frío y una unidad interior notablemente silenciosa; y el AUFIT F09K de 2.200 frigorías por 299 €. Los tres son bomba de calor y refrigerante R32.
Si buscas la máxima eficiencia porque vas a tenerlo encendido muchas horas —teletrabajo, por ejemplo—, el Daitsu Artic DS-9KZ con clasificación A+++ por 399 € es un escalón por encima en consumo: cuesta unos 100 € más de entrada y los recupera si el uso es intensivo. Si el equipo va a funcionar dos meses al año a ratos, no compensa.
El escalón de 12.000 BTU es el del salón-comedor típico. Aquí es donde más gente se queda corta comprando un 9.000 «porque es más barato y ya enfriará». No enfría igual: llega más tarde y trabaja siempre al límite.
Tenemos el Beko BEHPP120/121 de 3.000 frigorías con A++ e Inverter por 319 €, el Svan SAAS1202 de 3.000 frigorías por 299 € y el AUFIT F12K de 3.000 frigorías por 319 €. Los tres con WiFi de serie y bomba de calor.
Si tienes salón y cocina abiertos, o un salón grande a poniente, este es tu escalón. También si quieres enfriar el salón y que llegue algo al pasillo, aunque conviene ser realista: un split enfría la estancia donde está, y lo que pasa por una puerta abierta es siempre menos de lo que uno espera.
El AUFIT F18K de 4.500 frigorías está en 489 €, que para 18.000 BTU con inverter y WiFi es un precio muy contenido.
Aquí ya estamos hablando de naves pequeñas, locales comerciales, salones de casa de campo o espacios de doble altura. El TCL Elite S24F72S3 de 6.000 frigorías cuesta 799 €. A partir de este tamaño, un consejo honesto: llámanos antes de comprar, porque muchas veces la solución correcta no es un split de 24.000 sino dos equipos más pequeños repartidos, y sale mejor de precio y de resultado.
Una unidad exterior, una interior, un tubo entre las dos. Es lo más eficiente, lo más silencioso dentro de casa y lo más barato en relación potencia-precio. Requiere instalación por técnico (taladro pasamuros, línea frigorífica, desagüe de condensados y carga de gas) y es lo que recomendamos en el 90% de los casos.
Hay que ser claro con esto, porque es donde más decepciones vemos. Un portátil enfría, pero rinde bastante menos que un split de las mismas frigorías nominales, porque el compresor está dentro de la habitación (calienta) y porque el tubo de evacuación por la ventana deja siempre entrar aire caliente por las rendijas. Además hace mucho más ruido: el compresor lo tienes a dos metros.
Dicho eso, es la única opción real si vives de alquiler, si la comunidad no te deja poner la unidad exterior en fachada, si necesitas frío en una habitación puntual o si el equipo lo vas a mover de sitio. Tenemos el Artica AAP0929SM de 2.250 frigorías por 229 €, que además usa refrigerante R290 (propano), con un GWP casi nulo y sin problema normativo por delante. Si es tu caso, es una compra sensata; si puedes instalar un split, instala el split.
Si quieres climatizar el salón y un dormitorio, tienes dos caminos: dos splits independientes (dos unidades exteriores) o un multisplit 2x1 (una exterior y dos interiores). El multisplit gana en estética de fachada y en espacio disponible; los splits independientes ganan en precio y en que si falla uno, el otro sigue funcionando.
Nuestro Artica ADM912EX14 multisplit 2x1 de 2.268 + 3.024 frigorías está en 699 € y se sirve bajo pedido. Un apunte técnico que conviene saber: en un multisplit, la unidad exterior está dimensionada para un uso simultáneo parcial, así que si vas a tener las dos interiores a tope al mismo tiempo y todo el día, dimensiona con holgura o plantéate dos equipos separados.
El cassette (empotrado en el techo, con difusión a cuatro vías) y los conductos son la solución más elegante y la que mejor reparte el aire, pero necesitan falso techo y una instalación bastante más cara. Tiene sentido en obra nueva o reforma integral; casi nunca compensa como sustitución de un split en una casa ya hecha. No los tenemos en catálogo web porque son proyectos que hay que presupuestar en casa, midiendo.
Inverter ya no es un extra, es el estándar. Un equipo inverter regula la velocidad del compresor en lugar de encenderlo y apagarlo, así que mantiene la temperatura más estable y consume bastante menos en uso continuado. Todos los modelos que hemos citado lo llevan.
Sobre el gas refrigerante sí hay novedad, y conviene explicarla sin alarmismos porque circula bastante confusión. El Reglamento europeo de gases fluorados (UE) 2024/573 fija un calendario de restricciones para los equipos nuevos: desde el 1 de enero de 2027 no se podrán poner en el mercado splits de menos de 12 kW con gases de GWP igual o superior a 750 —lo que deja fuera al antiguo R-410A—, y desde 2029 el umbral baja a 150, lo que dejará fuera también al R-32 actual (GWP 675) en favor de gases como el R-454C o el propio R-290.
¿Qué significa esto para ti si compras hoy? Poco, la verdad. Un equipo R-32 comprado en 2026 es perfectamente legal, seguirá teniendo mantenimiento y recarga de gas durante toda su vida útil, y ese calendario afecta a la venta de aparatos nuevos, no a los instalados. Lo que sí puede pasar es que los precios de los equipos suban en 2027-2028 durante la transición, como pasó cuando desapareció el R-410A. Si estabas dudando, ese es un argumento más para no dejarlo para dentro de dos años.
Un último apunte útil: si tu equipo no trae WiFi de fábrica o quieres controlarlo desde el móvil, existe el adaptador WIDE Smart Kit USBWIFI por 29,99 €, compatible con varias marcas del grupo. Es una manera barata de modernizar un equipo que ya tienes.
Esto es puro conocimiento de tienda. En junio y julio nos llaman veinte personas al día con el mismo problema y los instaladores de la comarca van desbordados: se acaban las agendas, hay esperas de dos y tres semanas, y el stock de los modelos más buscados vuela.
En septiembre y octubre pasa justo lo contrario. Los técnicos tienen hueco, se puede fijar día y hora con margen, y el equipo queda montado y probado para el año siguiente sin que tengas que pasar una semana de agosto con ventiladores. Además, si tu equipo es bomba de calor, lo estrenas calentando en noviembre en vez de esperar nueve meses a usarlo.
Y hay una razón práctica más: instalar con calma permite hacerlo bien. La mayoría de instalaciones malas que hemos visto (desagües que gotean en la fachada del vecino, tubos demasiado largos, unidades exteriores donde no ventilan) se hicieron con prisa en pleno agosto.
Somos una tienda familiar de Albox fundada en 1923, hoy en la cuarta generación con Antonio Martínez Rosado al frente. Vendemos electrodomésticos y climatización porque llevamos décadas haciéndolo, no porque sea una categoría de moda.
Lo que ofrecemos y lo que no, sin adornos:
Entre 2.000 y 2.400 frigorías en condiciones normales, y hasta 2.800–3.000 si la habitación está a poniente, bajo cubierta o tiene el techo por encima de 2,8 metros. El escalón comercial que te corresponde es el de 2.200–2.250 frigorías (9.000 BTU) en el primer caso y el de 3.000 frigorías (12.000 BTU) en el segundo.
Si hay que elegir, pasarse un poco. Un equipo algo sobredimensionado alcanza la temperatura antes y luego trabaja al ralentí; uno pequeño no llega nunca y se pasa el día al máximo. Pero pasarse mucho también tiene coste: el equipo cuesta más, consume más en arranque y en un inverter provoca ciclos cortos que reducen la eficiencia y la vida del compresor. Un escalón por encima es prudencia; dos escalones es dinero tirado.
No. Con las mismas frigorías nominales, un portátil rinde en la práctica bastante menos, porque el compresor está dentro de la habitación generando calor y porque el tubo de evacuación por la ventana introduce aire caliente del exterior. También hace bastante más ruido. Es la opción correcta cuando no puedes instalar una unidad exterior (alquiler, prohibición de la comunidad, edificio protegido), no cuando simplemente quieres ahorrarte el instalador.
Depende de las horas de uso. Si vas a tenerlo funcionando muchas horas al día durante varios meses —una casa donde se teletrabaja, o un equipo que además hace de calefacción en invierno— la diferencia de consumo compensa el sobrecoste en pocas temporadas. Si el uso son dos meses de verano a ratos por la noche, el A++ es más que suficiente y el dinero está mejor invertido en una buena instalación.
Los aires acondicionados, electrodomésticos de gama blanca y televisores solo los servimos en el Valle del Almanzora, el Levante Almeriense y Los Vélez, con entrega en nuestro propio furgón. No hacemos envío nacional de estos productos. Sí puedes recogerlos en la tienda de Albox si te viene bien. Para juguetes y pequeño electrodoméstico sí enviamos a toda España, con envío gratuito a partir de 49,99 €.
No. El calendario del Reglamento (UE) 2024/573 restringe la puesta en el mercado de equipos nuevos —GWP igual o superior a 750 desde 2027 y a 150 desde 2029 para splits de menos de 12 kW—, pero no prohíbe mantener, reparar ni recargar los equipos ya instalados. Un split de R-32 comprado hoy tendrá servicio técnico y gas disponible durante toda su vida útil.
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