Calentar con el aire acondicionado: la bomba de calor en invierno

Aire acondicionado Beko BEHPG095 con bomba de calor, usado como calefacción en invierno

Finales de octubre en Albox. A las ocho de la mañana el termómetro de la calle marca 8 ºC y en el cuarto de arriba zumba el radiador de aceite, enchufado desde las siete, calentando despacio y con el contador de la luz dándole sin parar. Entra el yerno, lo mira y suelta lo de siempre: «Pero si tienes el split ahí puesto, ¿por qué no lo pones en modo sol?». Media hora después la habitación está a 20 ºC, se está a gusto y el contador apenas se mueve.

Esa escena se repite estos días en medio Valle del Almanzora. Mucha gente instaló el aire el verano pasado para poder dormir y no sabe que ese mismo aparato es, con diferencia, la calefacción más barata que tiene en casa. No es un truco: es física, y tiene un nombre que casi nunca se menciona en la tienda.

En este artículo le contamos por qué calentar con el aire acondicionado sale a cuenta —sobre todo aquí, en un clima suave—, cuánto gasta de verdad, cómo usarlo bien en invierno y, con la misma honestidad, cuándo NO es la mejor opción. De usted y sin inflar nada.

El único número que importa: qué es el COP

Toda la diferencia cabe en tres letras: COP, el coeficiente de rendimiento. Mide cuánto calor produce un aparato por cada kilovatio-hora (kWh) de electricidad que consume.

  • Una resistencia eléctrica tiene COP = 1. Un calefactor, un emisor, un radiador de aceite: meten 1 kWh de luz y sueltan 1 kWh de calor. Ni más ni menos. Transforman la electricidad en calor y ahí se acaba la historia.
  • Un split inverter moderno tiene COP 3-4 con temperaturas suaves. Por cada 1 kWh de luz que consume, suelta de 3 a 4 kWh de calor en la habitación.

¿De dónde salen las otras dos o tres partes? El equipo no las fabrica: las trae. Una bomba de calor no genera calor quemando ni resistiendo, lo mueve de fuera hacia dentro. Aunque fuera haga frío, en el aire exterior sigue habiendo energía térmica, y el aparato la bombea al salón con el gas refrigerante (hoy el R32, más eficiente y de menor impacto que los antiguos). La electricidad solo paga el transporte, no el calor en sí. Por eso dos de cada tres o tres de cada cuatro kWh de calor llegan sin pasar por la factura.

Es el mismo argumento que ya explicamos en por qué «el calefactor que menos gasta» es un mito: entre resistencias no hay ninguna que ahorre, porque todas tienen COP 1. El ahorro de verdad está en cambiar de tecnología, no de calefactor.

La cuenta honesta: unos 0,038 € frente a 0,15 € por kWh de calor

Hagamos la cuenta con un precio de la luz de referencia de 0,15 €/kWh (ponga usted el suyo, que cada tarifa es un mundo).

  • Radiador de resistencia (COP 1): para 1 kWh de calor en la habitación gasta 1 kWh de luz. Coste: unos 0,15 €.
  • Split inverter (COP 4): para ese mismo 1 kWh de calor gasta solo 0,25 kWh de luz. Coste: unos 0,038 €.

Dicho de otra forma: calentar con el split puede costarle del orden de una cuarta parte que con un calefactor eléctrico. No se lo damos como promesa cerrada —depende del precio de su luz y de lo que haga de frío—, pero el orden de magnitud es ese, y es lo que explica la escena del principio: mismo calor, el contador a otro ritmo.

¿Y en consumo real? Un split de unos 3,5 kW térmicos (los típicos 2.200-3.000 frigorías de un salón o un dormitorio) consume del orden de 0,7 a 1,2 kWh eléctricos por hora en invierno, según lo que apriete el frío y la temperatura que le pida. No le damos una cifra de factura mensual cerrada porque sería engañarle: varía demasiado entre una casa bien aislada y una con las ventanas de hace cuarenta años. Si quiere afinar el cálculo para su habitación, lo tiene paso a paso en cómo calentar una habitación en invierno: la cuenta que nadie hace.

Cara a cara: split, radiador de aceite, calefactor y butano

Ninguna calefacción vale para todo. Esto es lo que da y lo que quita cada una, sin adornos:

  • Split (bomba de calor): el más barato de usar, con diferencia (COP 3-4). Calienta rápido, se programa, no reseca al rojo vivo y no quema nada dentro de casa. En contra: cuesta más de comprar e instalar y calienta sobre todo la estancia donde está.
  • Radiador de aceite: cómodo, silencioso, sin riesgo de quemadura directa y con un calor agradable. Pero COP 1: gasta unas cuatro veces más que el split para el mismo calor, y tarda en calentar.
  • Calefactor eléctrico: barato de comprar y calienta al instante un baño pequeño. También COP 1, reseca el ambiente y, si lo deja horas, dispara la factura. Para ratos cortos, no para pasar el invierno.
  • Estufa de butano: calor potente y sin depender de la luz. En contra: suelta humedad y productos de combustión (hay que ventilar sí o sí), obliga a comprar y cambiar bombonas y nunca debe quedarse encendida de noche en una habitación cerrada.

Si está dudando entre resistencias eléctricas, antes de gastarse el dinero le conviene leer la comparativa de split, portátil o cassette para entender qué tipo de equipo encaja en su casa.

Cómo usarlo bien en invierno

El split calienta solo, pero hay cuatro detalles que marcan la diferencia entre «va bien» y «va de maravilla»:

Modo calor y lamas hacia abajo

En el mando busque el modo «Heat» o el dibujo del sol (no el copo de nieve, que es frío). Y oriente las lamas hacia abajo: el aire caliente sube solo, así que si lo lanza hacia el suelo la habitación se reparte bien. En frío es justo al revés. Este gesto tan pequeño es de lo que más se nota.

Temperatura moderada y constante

La bomba de calor da un calor suave y continuo; su fuerte es mantener, no pegar arreones. Déjela en 19-21 ºC de forma estable en lugar de apagar y encender a cada rato. Un inverter que se mantiene consume menos que uno que arranca una y otra vez desde frío.

El vaho de la unidad de fuera es normal

Con frío húmedo, cada cierto tiempo el equipo hace un ciclo de desescarche: para un momento el aire caliente y derrite la escarcha de la unidad exterior. Por eso a veces sale vaho o un chorrito de agua de la máquina de fuera. No está estropeada: es su manera de seguir rindiendo.

Filtros limpios al empezar

Antes de arrancar la temporada, limpie los filtros (un enjuague con agua y a secar). Un filtro sucio calienta menos y gasta más. El split no reseca el ambiente como una resistencia al rojo, pero sí mueve aire, así que tenerlos al día también se agradece en casa.

Dónde pierde el split: una sola estancia y el frío extremo

Aquí viene la parte que no le cuentan en un anuncio. El split no es la respuesta a todo:

  • Calienta la estancia donde está, no la casa entera. Un equipo en el salón no le va a templar el pasillo ni los dormitorios del fondo. Para eso hace falta un aparato en cada zona o un multisplit (una unidad exterior y varias interiores). Si solo quiere calentar el cuarto donde ve la tele por la noche, un split le sobra; si quiere toda la vivienda, hay que pensarla por zonas.
  • Con frío de verdad baja el rendimiento. Cerca de 0 ºC el COP cae a 2,0-2,5, y con frío extremo (-15/-20 ºC) sigue funcionando pero rinde bastante menos. Aun así, incluso con COP 2 gasta la mitad que una resistencia.
  • Cuándo compensa otra cosa: para un golpe rápido de calor en un baño donde entra cinco minutos, un calefactor pequeño es más práctico. Y en un sitio sin electricidad fiable o con heladas durísimas de forma habitual, la estufa de butano tiene su hueco. Fuera de esos casos, el split gana.

Por qué en el Almanzora gana casi siempre

Aquí está el detalle local que casi nadie cuenta, siendo verdad. El rendimiento de una bomba de calor depende del frío que haga fuera: cuanto más suave, mejor trabaja. En el Valle del Almanzora, el Levante almeriense y Los Vélez, las mínimas de noche rara vez bajan de 3-6 ºC y las heladas son escasas. Justo la franja en la que el split rinde cerca de su mejor COP, ese 3-4 del que hablábamos.

Es lo contrario de lo que les pasa en la meseta, donde el equipo pelea con el hielo y los ciclos de desescarche se comen parte del ahorro. Aquí no: el aire que puso para el verano es, además, de las calefacciones más baratas de usar que existen, y lo tiene ya instalado en la pared.

Qué equipo elegir

Si va a comprar o a cambiar el equipo, mire estas cuatro cosas y no se equivoca:

  1. Frigorías por metro cuadrado. Como regla gruesa, unas 100 frigorías por m² en una habitación normal (más si tiene mucha ventana o está mal aislada). Para afinarlo de verdad, tiene nuestra guía de cuántas frigorías necesita.
  2. Inverter. Imprescindible. Regula la potencia en vez de ir a tirones: calienta mejor y gasta menos.
  3. Bomba de calor frío-calor. Que sea frío Y calor; si no, en invierno no le sirve. Compruébelo en la ficha.
  4. Gas R32. El refrigerante actual, más eficiente y mejor para el medio ambiente.

De lo que tenemos en stock, para un salón o un dormitorio recomendamos el Beko BEHPG095: 2.200 frigorías, inverter, bomba de calor frío-calor, WiFi y gas R32. Cumple las cuatro casillas. Puede ver el resto en la colección de aire acondicionado, y si prefiere que se lo montemos nosotros, aquí tiene el servicio de instalación profesional.

Por qué Híper Ocio

Somos una tienda familiar de Albox, abierta desde 1923 y ya en la cuarta generación. Vendemos e instalamos aire acondicionado con furgón y técnico propios en el Valle del Almanzora, el Levante almeriense y Los Vélez. Si vive en la zona, le llevamos el equipo y se lo montamos.

Si nos lee desde otra parte de España, también puede comprarlo: el aire acondicionado lo enviamos a toda la Península por Correos Express (19,99 € por equipo, sin instalación), y se lo monta un instalador de su confianza. La instalación con técnico propio solo la hacemos en nuestra zona.

Todo lo que vendemos tiene la garantía legal de 3 años y dispone de 30 días naturales para devolver. Si lo necesita, puede fraccionar el pago con Klarna en el checkout o con financiación de Santander Consumer para electrodomésticos, que se tramita en la tienda física. Y si tiene dudas con las frigorías o con la instalación, lo mejor es verlo con calma: pásese por la tienda, en la Avenida 28 de Febrero s/n de Albox, con cita previa, y se lo miramos sin prisa.

Preguntas frecuentes

¿Calienta de verdad un aire acondicionado?

Sí, siempre que sea un equipo de bomba de calor (frío-calor), que son la gran mayoría de los split inverter actuales. En modo calor extrae energía del aire exterior y la lleva dentro de casa. No solo calienta: es de las formas más baratas de hacerlo.

¿Gasta mucho usar el split como calefacción?

Al contrario: es de lo que menos gasta. Gracias a su COP de 3-4 en clima suave, produce 3 o 4 kWh de calor por cada kWh de luz, mientras que un calefactor de resistencia produce solo 1. Generar calor con el split puede costar en torno a una cuarta parte que con un radiador eléctrico.

¿Hasta qué temperatura exterior rinde bien?

Rinde mejor cuanto más suave es el frío. Con temperaturas de 3-6 ºC, habituales en el Almanzora, trabaja cerca de su mejor rendimiento (COP 3-4). Cerca de 0 ºC el COP baja a 2,0-2,5, y con frío extremo sigue funcionando pero rinde menos. Aun así, incluso con COP 2 gasta la mitad que una resistencia.

¿Por qué sale vaho de la unidad de fuera?

Es el ciclo de desescarche. Con frío húmedo se forma escarcha en la unidad exterior y el equipo la derrite cada cierto tiempo, soltando vaho o un poco de agua. Es completamente normal y no indica avería.

¿Calienta toda la casa o solo una habitación?

Un split calienta sobre todo la estancia donde está instalado. Para calentar varias zonas necesita un equipo en cada una o un sistema multisplit (una unidad exterior y varias interiores). Para un solo salón o dormitorio, un split es más que suficiente.

¿Me lo instalan o me lo envían?

Depende de dónde viva. En el Valle del Almanzora, el Levante almeriense y Los Vélez se lo llevamos e instalamos con técnico propio. Al resto de la Península enviamos el equipo por Correos Express (19,99 € por equipo, sin instalación), y lo monta un instalador de su zona.

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